El desarrollo vertical de Las Condes, particularmente en el eje Apoquindo y la zona de Nueva Las Condes, ha transformado la manera de abordar las excavaciones. La presencia de suelos granulares densos y depósitos aluviales del río Mapocho, combinada con la alta sismicidad que exige la NCh433, obliga a un diseño de anclajes que vaya más allá de una simple contención. En cada proyecto que evaluamos, la interacción entre el bulbo de inyección y la matriz del suelo es el factor crítico. Para caracterizar correctamente ese contacto, a menudo debemos complementar la campaña geotécnica con ensayos de penetración SPT que nos den la resistencia a la extracción en los estratos donde se alojará el tendón, asegurando así la capacidad de carga última del sistema de anclaje en Las Condes.
La capacidad de un anclaje en los suelos de Las Condes no la define el acero, sino la adherencia en la interfaz lechada-terreno bajo carga sísmica cíclica.
