La norma NCh 1517 Of 2008 es el estándar que rige la determinación de los límites de consistencia, y en una comuna como Las Condes, donde la expansión urbana avanza hacia la precordillera, estos ensayos dejan de ser un simple trámite de laboratorio para convertirse en una herramienta de diseño geotécnico fundamental. Los suelos finos de origen coluvial y volcánico residual que encontramos en los faldeos de la Sierra de Ramón, en sectores como San Carlos de Apoquindo o Los Dominicos, presentan una mineralogía particular. En nuestra experiencia, asumir un comportamiento basado solo en la granulometría sin cruzar los datos con los límites de Atterberg es un riesgo que ningún proyecto puede permitirse. Un suelo limo-arcilloso con alto límite líquido puede comportarse de manera muy distinta a uno de baja plasticidad, incluso si ambos tienen una textura similar al tacto. Para obras que requieren un perfil estratigráfico completo, muchas veces complementamos estos ensayos con calicatas que nos permiten correlacionar la plasticidad con la profundidad exacta del estrato activo.
Un índice de plasticidad mal interpretado en los suelos finos de la precordillera puede ser la diferencia entre una losa estable y una fisuración generalizada en el primer año de servicio.
