El piedemonte cordillerano de Las Condes, con sus variaciones de humedad y suelos granulares finos, impone exigencias específicas al diseño de pavimento rígido que no se pueden resolver con fórmulas genéricas. La actividad sísmica clase III que define la NCh433 en esta comuna obliga a considerar cada junta y cada espesor como un elemento crítico de la estructura. Trabajamos el diseño de pavimento rígido integrando la capacidad de soporte del terreno natural, muchas veces heterogéneo en zonas como San Carlos de Apoquindo, con las cargas de tráfico proyectadas. Antes de proponer una losa, correlacionamos los datos del CBR vial con el módulo de rotura del concreto, asegurando que la transferencia de cargas en las juntas no genere escalonamientos prematuros. Nuestro laboratorio acreditado bajo ISO 17025 ejecuta cada verificación para entregar un expediente técnico completo.
Un pavimento rígido en Las Condes no se diseña solo por catálogo de espesores; se calibra contra la NCh3171 y la sismicidad real del perfil de suelo.
