Las Condes, con una altitud que varía entre los 700 y 900 msnm en su zona alta, se asienta sobre depósitos aluviales y fluviales que el último gran terremoto de magnitud 8.8 en 2010 puso a prueba. Ese evento dejó claro que construir sin un análisis de licuefacción de suelos es un riesgo innecesario, sobre todo en sectores donde la napa freática aparece a menos de 10 metros de profundidad. Nuestra evaluación integra datos de sondajes SPT para correlacionar el número de golpes con la resistencia cíclica, y se complementa con ensayos CPT cuando el proyecto exige un perfil continuo de la presión de poros. El objetivo es entregar al ingeniero estructural un factor de seguridad claro ante la pérdida de resistencia del terreno durante un sismo severo.
En Las Condes, un LPI superior a 5 ya obliga a repensar la cimentación o a diseñar un mejoramiento de terreno.
